750 g de langostinos
300 cm3 de aceite de oliva
1/2 cabeza de ajo picada
Sal y pimienta blanca recién molida a gusto
Jugo de 2 limones
3 cucharadas soperas de perejil picado
1 limón cortado en ruedas
PASOS PREVIO
Lavar el perejil y los limones (cepillándolos). Secarlos
con papel de cocina.
Lavar los langostinos con abundante agua y jugo de limón.

Retirar la cabeza, el caparazón y las patas de los langostinos; preservar las colas.
Realizar un corte en la parte superior de cada langostino y retirar los intestinos.

Colocar 1/2 taza (de té) de aceite en una sartén y llevarla al fuego; incorporar los dientes de ajo.
Añadir los langostinos y saltearlos de ambos lados. Salpimentarlos a gusto y rociarlos con el jugo de 1 limón. Espolvorearles
el perejil picado y mezclar.

Retirarlos del fuego y distribuirlos en frascos de 350 g, previamente esterilizados; decorar los envases con las ruedas de
limón y tapar. Reservar.
Calentar el resto del aceite a 90° y volcarlo dentro de
los frascos, sobre los langostinos. Tapar.
Esterilizar la conserva durante 90 minutos y, luego, dejarla reposar fuera de la heladera durante 24 horas. Esterilizarla
nuevamente 45 minutos y repetir el reposo de 24 horas.
Esterilizarla por última vez 30 minutos y dejarla enfriar. Guardarla en la heladera.
Hierva las gambas al ajillo aproximadamente 3 minutos antes de servirlas.
Tenga en cuenta que después de haber sido calentadas deben consumirse de inmediato, pues no pueden guardarse nuevamente.
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